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LECTURA CREADORA Y VALORES

marzo 23, 2012

 

LECTURA CREADORA Y VALORES

Por María E. Maggi

 

C

uando un lector está ante una obra literaria se identifica con determinados personajes, acciones o ideas. El planteamiento y la solución de algunos temas o problemas lo ubican en el campo de los valores morales y lo obligan a optar, elegir o disentir, a expresar sus gustos y preferencias.  Es por ello que, desde la antigüedad, se ha hablado del carácter formativo de la literatura y de la importancia de las lecturas en la formación de los niños.

Tal y como dice Rosenblat 1, la experiencia de la lectura es un medio de exploración para el lector, pues, “lejos de ser un proceso pasivo de absorción, es una forma de intensa actividad personal”.  Por ello se hace necesario que permitamos que los estudiantes se enfrenten a las obras literarias, a través de un tipo de lectura comprensiva y gozosa, de lo que podríamos llamar una lectura creadora, en la que puedan asumir con libertad diferentes posturas ante el texto literario.

Como docentes  no debemos limitar a nuestros  alumnos a enfrentar los textos sólo como material de estudio o ejercicio de lectura.  La literatura y la lectura tienen mayor importancia y trascendencia: los niños deben “vivir” la lectura de la obra literaria, y a través de ella “forjarse una conciencia de sí mismo y del mundo que los rodea, de sus sentimientos, actitudes éticas y juicios de valor”. 1

Existen algunas obras o géneros literarios en los que la intención formativa y la presencia de unos valores se manifiestan de manera muy evidente.  En este sentido, el género didáctico por excelencia es la fábula, una historia protagonizada por animales, en la que se reflejan las virtudes  o defectos humanos, que nos ofrece una enseñanza refrendada por la consabida moraleja.  Por ello siempre fueron consideradas lecturas adecuadas para los niños.

Recordemos, por ejemplo, una fábula como Las dos cabritas, de La Fontaine, que cuenta la historia de dos cabras que al caminar por el tronco de un árbol sobre un precipicio, se encuentran frente a frente y al no querer retroceder ninguna de las dos, terminan en el fondo del barranco, en la que se muestra claramente a dónde puede llevar la terquedad o la intransigencia.

Pero podemos decir que la rica literatura que se produce hoy para los niños ofrece infinidad de obras, en género y formatos muy variados (fábulas modernas, poemas, cuentos ilustrados, relatos, novelas), que destacan por los temas y las formas –disímiles, simbólicas y sutiles- en que los abordan.

Comencemos por la serie de libros del holandés Max Velthuis, quien ha escogido a un “sapo verde, muy verde”, como protagonista de historias, en las que aparecen también Cochinito, Liebre y la Pata Blanca, para tocar temas fundamentales, como el a mor en Sapo Enamorado,  la amistad en Sapo en invierno, la muerte en Sapo y la canción del mirlo, y la tolerancia ante las diferencias en Sapo y el forastero.  En éste último deja sentado, a través de un sencillo y breve texto y unas conmovedoras ilustraciones de cierto aire ingenuo, que la amistad y la solidaridad no conocen fronteras.  Un tema importante de abordar en momentos de racismo y neofascismo, que en nuestros países latinoamericanos se han planteado problemas limítrofes que pueden llevar a la violencia, y surgen diferencias políticas que parecen irreconciliables.

En Oliver Button es un nena, de Tomie de Paola, se retrata a un niño que tiene conflictos con sus padres y compañeros de escuela, porque le gusta pintar y bailar, lo que nos lleva a reflexionar acerca de la forma en que en nuestras sociedades imponemos o transmitimos los roles sexuales a los niños.  Un pasito y otro pasito, el mismo autor, plantea la relación de un niño con su abuelo, para revelar la importancia del lazo afectivo entre estos personajes.

Otros libros presentan verdaderos dilemas morales a los niños lectores, al enfrentarlos a acciones como el engaño y la mentira.   En El adivino, un joven campesino que pretende hacerse pasar por adivino, valiéndose de engaños, aprende una buena lección.  En El robo de las aes, de Gonzalo Canal Ramírez, un niño roba las letras aes de la imprenta parroquial para evitar que ataquen a su padre a través del periódico.  La acción cometida lo lleva a una lucha interna que va desde el inmenso temor ante el castigo divino, al arrepentimiento profundo y la confesión de la verdad.  Otro dilema moral vive el niño protagonista del libro, El turpial que vivió dos veces del escritor Salvador Garmendia, una historia que conduce a consideraciones sobre el valor de la libertad y el amor a la naturaleza.

Otras obras nos hacen reflexionar acerca de la desigualdad social en nuestras sociedades, como ocurre con Miguel Vicente Pata Caliente, en la que Orlando Araujo nos presenta a “un limpiabotas muy caminador y amigo de conversar con todo el mundo”.  Se trata de un niño sometido a circunstancias adversas como la pobreza y la muerte de su madre, pero en el que siempre está presente el sueño, la imaginación y el deseo de aprender a descifrar los oscuros signos de los libros.  De igual manera, el cuento El bistec y las palomitas, de Lygia Bojunga Nunes, recrea la dura realidad de un niño de las favelas brasileras, y el fuerte contraste entre su vida y la de un muchacho de clase media, y ofrece un final con una visión esperanzadora.

La calle es libre cuenta cómo un grupo de niños de un barrio caraqueño lucha por hacer su sueño realidad: tener un parque para jugar; y exalta los valores comunitarios y el espíritu de cooperación y participación.  El valor de trabajo y del esfuerzo individual y colectivo puede verse reflejado en Un puñado de semillas, cuando la pequeña Concepción ponen en práctica lo que le enseñó su abuela: sembrar maíz, frijoles y ají para su sustento.

Un libro como Niña Bonita exalta el orgullo de una niña de piel oscura por la herencia de su abuela negra, y Cada uno es especial seguramente logrará reforzar en el niño lo sentimientos de autoestima y la importancia de su relación con los demás.

Finalmente, un cuento como Los tres cosmonautas, de Umberto Eco, narra el encuentro de un norteamericano, un ruso y un africano en el planeta Marte.  Al principio, los tres se rechazan por su color o forma de hablar, pero ante el sobrecogedor silencio del espacio tienen un mismo sentimiento: el temor.  Entonces se hacen amigos e incluso llegan a entenderse con un marciano.  En este cuento el autor, al igual que Max Velthius, en Sapo y el forastero, aboga por la tolerancia y el respeto ante las diferencias raciales y culturales, por eso que llamamos hoy la convivencia multicultural.

     Estas obras, como toda buena literatura, ofrecen experiencias de vida a sus lectores, pueden influir en su sensibilidad, dejar una honda huella en cada uno de ellos, y ampliar su visión y comprensión del mundo y de la vida, porque como dice María Elena Dubois:

_________________________________________________La literatura ha de incitar a recorrer caminos nuevos, a contemplar las mil caras de la humanidad, a descubrir los secretos mejor guardados de la conciencia.  A través del texto literario han de reconocerse y medirse, perderse y encontrarse, en la vida y en los sueños de otros seres a quienes pueden percibir, aun alejados en el tiempo y en el espacio, como partícipes de una realidad común: la condición humana con toda su gama de valores y contravalores. 2                                _________________________________________________

Pero para generar este tipo de lectura creadora es necesario crear también el espacio (tiempo, lugar y atmósfera) para el intercambio de opiniones, la participación y el debate en el salón de clases.  Un espacio en el que la palabra del alumno y del maestro gocen de la misma libertad y respeto.

Nos sentiríamos satisfechos  si, de alguna manera, este proyecto propicia la apertura de ese espacio tan necesario para maestros y alumnos de nuestras escuelas públicas.

1 Rosenblat, Louise. (1997) Lenguaje, literatura y valores. Revista Ronda de Libros para un aula libre. Caracas: Ministerio de     Educación Año 1, Nº 1. P. 21-24

2 Dubois, María Elena. (1997). Lenguaje literatura y valores. Revista Ronda de Libros para un aula libre.  Caracas Ministerio de Educación. Año 1. Nº 1. P. 21-24

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One comment

  1. HOLA PROFE, MIS NIÑOS Y YO YA HEMOS LEIDO. LAS DOS CABRITAS, SAPO ENAMORADO, UN PASITO Y OTRO PASITO, MIGUEL VICENTE PATA CALIENTE, Y NIÑA BONITA. HEMOS IDENTIFICADOS LOA VALORES , EN CADA HISTORIA Y CADA NIÑO SE HAN IDENTIFICADO CON LOS PERSANAJES DE CADA CUENTO. TAMBIEN HEMOS REALIZADOS ACTIVIDADES ,PARA PROMOCIONAR LA LECTURA Y ESCRITURA.CONVERSACIONES LIBRES, DRAMATIZACIONES, EL JUICIO, HISTORIA PARA JUGAR, REALIZAR CARTELES Y SLOGAN, PARA PROMOCIONAR LA LECTURA, EN NUESTRA ESCUELA.



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