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“mirar todo desde ningún lado”: ¿Cómo pensamos, cómo aprendemos?

abril 13, 2012

                                                                                GREGORY BATESON   (y su perro,  supongo…)

“mirar todo desde ningún lado”: ¿Cómo pensamos, cómo aprendemos?

“Bateson “obliga” al lector a reflexionar de una forma no acostumbrada en nuestra cultura”.
“Bateson busca los principios de organización del pensamiento: ¿Como pensamos lo que pensamos?. Hay un desplazamiento de la mirada, del punto de observación. Se desplaza de las “cosas” a las relaciones entre las cosas.

Gregory Bateson: Un Pensamiento para la Complejidad

“No es simple hablar de Gregory Bateson. Se trata de un pensamiento complejo que intenta -precisamente- sentar las bases para superar la reducción del razonamiento occidental y pensar la complejidad. Finalmente la “realidad” es tan sólo una red compleja de relaciones. Bateson es un personaje no encasillable en disciplina alguna que -sin embargo- se mueve en casi todas las esferas de las ciencias humanas : comunicación, antropología, psiquiatría/psicología, zoología, biología, etología, cibernética, etc. El acuña un término que pudiese rendir cuenta, de alguna manera, de su “diáspora disciplinaria” : el se ocupa de la HISTORIA NATURAL o, más precisamente… de la ECOLOGIA DE LA MENTE.

Se encuentra en Gregory Bateson una libertad de reflexión que sólo es posible entender a la luz de su mirada transdisciplinaria. Después de sus primeros trabajos de campo como antropólogo, e incluso ya allí (“Naven”) no se encuentra en Gregory Bateson sino inter y transdisciplina. Lo que queremos plantear es simplemente que la dificultad de encasillar a Bateson en una disciplina no es un hecho arbitrario ni mucho menos trivial. Bateson se mueve entre diferentes disciplinas y de alguna manera se encuentra por encima de cualquiera de ellas. Pensamos que es -precisamente- esa condición de “mirar todo desde ningún lado” (que en términos batesonianos equivale a “mirarlo todo desde todos los lados”) lo que le da libertad a su reflexión. Bateson toca todo sin comprometerse con nada que ya haya tocado aquello que él está tocando. Bateson todo lo ve desde un lugar que es inubicable. Ese lugar inubicable es justamente la TRANSDISCIPLINA.

Lo singular del pensamiento batesoniano se debe justamente a su amplio alcance y a su generalidad. Bateson desafía, con absoluta libertad, los supuestos básicos e incluso los métodos de las diferentes “ciencias” en las que incursionó. En una época caracterizada por la fragmentación y la especialización él se ubica en los límites de un pensamiento global, holístico. Fritjof Capra compara el pensamiento de Bateson con un holograma, como una forma de dar cuenta de que, al tomar cualquier “porción” de su pensamiento encontraremos siempre la totalidad del mismo.

Bateson busca relaciones nuevas. Construye relaciones. Su particular modo de pensar escapa y desafía fuertemente la lógica occidental que nos acostumbra (enculturización obliga) a métodos inductivos o deductivos. Bateson reflexiona “abductivamente”, es decir, relacionando de un modo diferente los eventos o sucesos que caen bajo su mirada. La abducción batesionana es creativa por cuanto ella permite hacer surgir relaciones nuevas allí donde la cultura las oculta. En ese sentido su reflexión es terapéutica por cuanto des-concierta (rompe el “concierto”), confunde (co-funde…fusiona) y asombra (saca de la sombra). El mismo relata una anécdota (Espíritu y Naturaleza) que pudiese dar cuenta de lo que aquí queremos plantear :

Siendo profesor de un centro de estudios superiores, él recuerda, siempre con la ironía característica de él, cierto rumor que sobre él circulaba entre los alumnos. Se decía que Bateson sabía algo que no decía, se rumoreaba que él “escondía” algo respecto de lo que hablaba en clases. Supuestamente el no decía todo lo que sabia. Siempre “ocultaba” algo de su reflexión. Cuando un alumno se le acerca y en un tono de complicidad le da a entender que ha “captado” aquello que Bateson esconde (su co-sanguineidad irlandesa…dice el estudiante…)… Bateson se asombra. ¿Escondo algo yo….se pregunta?…indudablemente que no….se responde. ¿Cómo surge esa con-fusión ?……El instante es de iluminación…¿por qué esa sospecha del alumno?…no puede sino concluir que él (Bateson) piensa de una manera diferente a la que se acostumbra a pensar. Su modo de “razonar” era diferente al resto. Mas tarde dirá que su epistemología -definida por él como “el conocer como conocemos”- es diferente.

Bateson busca los principios de organización del pensamiento: ¿Como pensamos lo que pensamos?. Hay un desplazamiento de la mirada, del punto de observación. Se desplaza de las “cosas” a las relaciones entre las cosas. En este sentido lucha, casi desesperadamente, contra el lenguaje occidental por cuanto éste no es apto para dar cuenta de los procesos..de las relaciones. Es un lenguaje hipostasiante, cosificante, lineal y causal. En reiteradas oportunidades explicitará que nuestra lógica occidental de razonamiento -absolutamente patológica- se encuentra anclada en las estructuras lineales de nuestro lenguaje. Intenta superarlo mediante pequeños cuentos, historias que se encadenan unas dentro de otras como en un enorme circulo recursivo. Su lenguaje es metafórico, irrradiante. Contextual y configuracional. Volveremos sobre este punto.

UNA EPISTEMOLOGIA PARA EL CAMBIO CULTURAL.

I.-“Los hombres son mortales, II.-“La hierba muere,

Sócrates es un hombre, los hombres mueren,

entonces, Sócrates es mortal” entonces, los hombres son hierba”

Pensamos que en este segundo silogismo, bautizado por sus biógrafos como el “silogismo batesoniano”, se puede sintetizar la potencialidad terapéutica del pensamiento de Gregory Bateson. Evidentemente “algo” no “cuadra” en aquello de que los hombres son pasto o hierba… y sin embargo, es obvio…. también lo somos. Algo tenemos de común con el pasto, algo nos une a la hierba. La “abducción batesoniana” nos permite establecer pautas comunes entre los hombres y el pasto. Se trata de un modo diferente de establecer relaciones…de buscar “pautas que conecten”…Si no vemos dichas relaciones (pautas/pattern) entre el pasto-hierba y el hombre es debido a nuestra lineal y unilateral forma de pensar. Nuestra epistemología es limitante. Castra y reduce la observación. Cierra los arcos de las relaciones entre los procesos. Impone una relación y queda ciega al enorme arco de otras relaciones posibles. Bateson buscará siempre poner en evidencia esos otros arcos relacionales. Son las “pautas (pattern) que conectan”. En sus propias palabras (Espíritu y Naturaleza) :

“¿Que pauta conecta al cangrejo con la langosta? … ¿y a la orquídea con el girasol?

….¿y que es lo que une a todo aquello entre si?…¿y todo ello conmigo?.. ¿y

a Ud. conmigo?…¿y a todos -nosotros y aquello- con la ameba por un lado y con el

esquizofrénico que encerramos por el otro…?.

Una de las ideas centrales de la epistemología que inaugura Gregory Bateson es el hecho de que la estructura de la naturaleza y la estructura de la mente (mind) son reflejos la una de la otra. La mente y la naturaleza constituyen necesariamente una unidad (“Espíritu y Naturaleza, una unidad necesaria” es precisamente el título del último de sus libros). De esta manera, la epistemología (“el meollo de la cuestión” acostumbraba a llamarla) deja de ser una filosofía abstracta para transformarse en una rama de la historia natural. En este punto se hace importante resaltar el enorme paralelismo existente entre las reflexiones de Bateson y las de Humberto Maturana. Baste señalar, por ahora, que el Departamento de Neurobiología y Neurofisiología que dirige Maturana en la Universidad de Chile, se le conoce también como el Departamento de Epistemología Experimental.

Centrándonos mas en el tema de las relaciones entre el cambio cultural y las reflexiones batesonianas quisiéramos plantear que, mas allá de los aportes teóricos conceptuales de Gregory Bateson -que permitieron abrir la mirada psicológica desde el individuo hacia los sistemas que lo constituyen en tanto tal en sus relaciones cotidianas- algunas hipótesis sobre los aportes del “estilo reflexivo” de Gregory Bateson. Ya hemos estipulado ciertas consideraciones sobre su particular forma de reflexionar e intentaremos ahora sistematizarlas un poco mas.

Forma y contenido. Ese es el asunto. Quién pretenda poner en evidencia la red de relaciones en la que se desenvuelven nuestras vidas y como esas relaciones se enmarañan unas con otras, se encuentra, obviamente, intentando encontrar formas comunes a procesos disímiles y diversos. Esa es la búsqueda de la “pauta que conecta”. En todos los procesos, al menos en aquellos relacionados al desarrollo y evolución de los seres vivos (el mundo de la “creatura” diría Bateson parafraseando a C.G. Jung) deben existir relaciones “formales” posibles de poner en evidencia y vivenciar. Se trata de vivenciar existencialmente la mayor cantidad de relaciones que circundan (contextualizan) y dan forma a nuestras vidas. Finalmente todo está conectado con todo. La metáfora de la mariposa de Prigogine se transforma asi en una guía para la acción. Pero los cambios culturales no solo estarán “conectados” a “teorías” sobre lo que se está aquí planteando. Las teorías son “cognitivas”, pertenecen al mundo del conocimiento, al mundo de las ideas como él gustaba llamar. En Bateson (como también en Maturana) todo conocer es un hacer y todo hacer es un conocer. El intento de Bateson es que las “teorías” se transformen en actitudes de vidas. El “mundo de las ideas”, la “noosfera” de Theillard de Chardin, es parte constitutiva -y sigue la lógica- del proceso evolutivo de los seres vivos. Debemos “ver” y sentir todos los arcos relacionales que configuran nuestras vidas. Debemos vivir asumiendo existencialmente que, efectivamente el aleteo de una mariposa en Singapur puede ocasionar una tormenta en Nueva York. El asunto es ¿como lo hacemos?. Bateson diría: cambiando nuestra epistemología, y nuevamente la pregunta se desplaza…..¿como hacemos aquello?. ¿Como accedemos a otra epistemología?. ¿Como escapar al modo de pensamiento lineal y causal nacido del Renacimiento?. Nuestra apuesta es que una lectura de Bateson es un camino posible. De ello queremos hablar.

Abrir los campos perceptuales. Observar y vivenciar los múltiples planos contextuales que configuran nuestras vidas, de eso se trata. La lectura de Bateson busca la apertura de la percepción. Bateson solía decir que “dos descripciones son mejores que una”. Lo que queremos decir es que la ciencia nacida del dualismo cartesiano, que no sólo es ciencia sino también una particular y unilateral forma de observar -y por lo tanto de vivir- es fragmentaria, reductora, causalísta….limita las posibilidades de ampliar nuestras vidas. Pensamos que la lectura de Bateson permite “ampliaciones de conciencia” generando procesos existenciales que facilitan el “darnos cuenta” de las complejidades que dan forma a nuestra existencia. Este “darnos cuenta” se traduce, casi por acto de magia, en una nueva manera de observar, de observarse…..de estar en el mundo. En este sentido es fundamental notar que la obra de Bateson es unitaria e integral. Bateson desarrolla “contenidos cognitivos”…conceptos, (sismogénesis, tipos lógicos, doble vínculo, etc.) pero al mismo tiempo asume en la “actitud” de su escritura y reflexión aquello que va descubriendo cognitivamente. Su lenguaje es coloquial. Mas cercano a una poesía que a la precisión científica. Su “forma escritural” envuelve contextualmente sus reflexiones conceptuales. En él no hay separación posible entre forma y contenido. La metáfora holográfica de Capra cobra aquí plena vigencia. La forma está en el contenido y el contenido es la forma.

Bateson cuenta “historias”. Extrañas. Desconcertantes. Terriblemente simples pero a la ves con-fundidoras. ¿De que está hablando este caballero?, es la primera reacción. Bateson, recordemos, “esconde” algo, decían sus alumnos. Bateson enmaraña historias, unas dentro de otras. (El capítulo “que no sepa tu mano derecha lo que hace tu mano izquierda” de su último libro: “El temor de los ángeles” terminado por su hija Marie Catherine, es una maravilla en este sentido. Sus “Metálogos” -pensamos- apuntan en la misma dirección). Bateson “obliga” al lector a reflexionar de una forma no acostumbrada en nuestra cultura. El pensamiento del lector se va cerrando en torno a si mismo. La recursividad de los procesos mentales queda así en evidencia. Se la vive pragmáticamente en el “ritmo” de la lectura. Su instrumento de cambio es la metáfora. Es decir, el sentido abierto al receptor. La precisión es reductora. La confusión de la metáfora es ampliadora por cuanto fuerza al pensamiento a reflexionar en torno a si mismo….a metareflexionar. Nuevo punto de encuentro con Humberto Maturana y su “observarse en el observar”. Esto de “contar historias metafóricas” será sistematizado por Watzlawick y su grupo (Palo Alto) en sus terapias de “inducciones paradojales”. De alguna manera Alejandro Jodorowsky -de una manera mas banal- hace lo mismo a través de su “Psicomagia”.

Aquí existe un punto de acercamiento entre las metáforas batesonianas y los trances hipnóticos de Milton Erickson (Jay Haley es el “puente” entre Bateson y Erickson). El punto es la con-fusión. Co-fundir…sobrepasar el uno…hacer, al menos…dos. En un mundo lleno de supuestas certezas, con una ciencia que pretende dar cuenta “objetivamente” de la “realidad”, la confusión se erige en un principio para el cambio personal y cultural. Estar confuso es precisamente quedar abierto a las abducciones batesonianas. La confusión obliga a buscar y a establecer relaciones nuevas allí donde perdemos las certezas. El mundo se nos derrumba porque los parámetros bajo los cuales lo observamos dejan de servirnos para explicarnos lo que sucede. Quedamos abiertos a generar(nos) nuevas explicaciones. Se nos “fuerza” a establecer nuevas pautas de conexiones. Se nos hace necesario reordenar nuestro mundo. Es decir ampliar la mirada. Abrir los arcos perceptuales. Es el “reencuadre” de los sico-terapeutas. “El brujo crea y abre contextos” solía repetir Bateson y el es -desde luego- un excelente brujo.

El contexto es un concepto capital en toda la obra de Bateson. Los tipos lógicos son, en alguna medida, cambios y desplazamientos de contexto. El doble vínculo es precisamente una particular situación contextual que genera otros contextos “atrapadoramente esquizogénicos”. El contexto es siempre información, o mas precisamente…es comunicación. ¿Como dar cuenta del contexto?. Es aquí donde nuevamente nos encontraremos con la necesidad de ampliar nuestra percepción, por cuanto finalmente, todo es contexto. Pero aquello, si bien es cierto podemos conocerlo y de alguna manera cognitivamente lo sabemos, no es simple asumirlo existencial y vivencialmente. Ampliar contextos es observar mas y mejor. No situarse en un sólo punto de observación (“dos descripciones son mejor que una”). La perspectiva es una sólo una construcción óptica/geométrica inventada en el Renacimiento. Relativizar las certezas. Abrir la mirada a la multiobservación. Pero no basta decirle al mundo: ¡¡¡ Señores, observen el contexto…!!!. La abducción batesoniana permite asumir, sino todo, al menos gran parte del contexto, por cuánto obliga a ampliar la reflexión para generar el significado. En este sentido la metáfora batesionana se asimila a los cuentos Koan del Budismo Zen. Abre la reflexión, destruye la certeza. Gran parte de la obra de Bateson es absolutamente contextual. Intenta -creemos que consciente de lo que está haciendo- “forzar” al lector a observar el contexto en el que se encuentra con la escritura. Nuevamente nos encontramos con esa escritura “no terminada en si misma” sino invitadora a reflexionar sobre el proceso de reflexión que se está generando en el momento de la reflexión. Una vez mas…..observación y meta-obsrvación.

Quisiéramos terminar este pequeño “paper” generando algunas reflexiones sobre los procesos educacionales en los que nos encontramos insertos. Se nos hace evidente que si Bateson estuviese en esta Universidad, y no sólo en ésta, en cualquier otra, o bién saldría despavorido de aquí o posiblemente le prendería fuego. Educación a “forceps”, controles de lectura donde se obliga al a-lumno (recordemos, “sin luz” …¿estudiantes “sin luz”?) poco menos que a repetir conceptos de memoria. Aprendizaje mas cercano al adiestramiento pavloviano que a un verdadero proceso de enseñanza-aprendizaje. “Procesos” de evaluación que se cierran en un número para “pasar de curso” y así suma y sigue. Es claro que no puede ser así. La Educación no puede ser eso. Los procesos, las relaciones, la creatividad de lo nuevo, quedan fuera de la educación institucionalizada. Se cercenan los continuos, Se fragmenta la realidad. Se les adiestra en las certezas cognitivas. En suma se les conduce a no ver el bosque por cuanto se les dirige la mirada hacia los árboles. Lo globalizante, la comprensión de los procesos, una verdadera mirada macroscópica, holística, ecológica de la mente diría Bateson, sigue ausente en la enorme mayoría de nuestras sacrosantas instituciones educacionales”.

BIBLIOGRAFIA.

1.- GREGORY BATESON.

– Pasos hacia una Ecología de la Mente. Carlos Lolhé-Planeta. 1991

– Espíritu y Naturaleza. Una unidad necesaria. Amorrortu. 1990

– La Unidad Sagrada. Pasos ulteriores para una ecología de la mente. Gedisa. 1993

– El temor de los ángeles. (en colaboración con Marie Catherine Bateson). Gedisa. 1989

2.- YVES WINKIN (compilador).

– La nueva comunicación. Kairos. ¿???

– Coloquio sobre Gregory Bateson. La historia de una herencia. Tiempos Nuevos. 1991

3.- FRITJOF CAPRA.

– Sabiduría insólita. Conversaciones con personajes notables. Kairos. 1991

4.- PAUL WATZLAWICK (compilador).

– La realidad inventada. Gedisa. 1990

– El ojo del observador. Homenaje a Heinz von Foerster. Gedisa. 1994

5.- MORRIS BERMAN

– El reencantamiento del mundo. Cuatro Vientos. 1991

Fuente, revista digital: http://www.sepiensa.net/edicion/index.php?option=content&task=view&id=341&Itemid=40

Autor: Guido Lagos Garay

“Gregory Bateson ( * Grantchester, Reino Unido, 9 de mayo de 1904 — San Francisco, Estados Unidos, 4 de julio de 1980) antropólogo, científico social, lingüista y cibernético cuyo trabajo interseca con muchos otros campos intelectuales.

Algunos de sus escritos más notables son encontrados en sus libros: Pasos hacia una ecología de la mente, 1972; Espíritu y naturaleza, 1979; El temor de los ángeles: epistemología de lo sagrado, 1987, publicado póstumamente y coescrito por su hija Mary Catherine Bateson”.

http://es.wikipedia.org/wiki/Gregory_Bateson

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